Fragmentos de EL OFICIO DE VIVIR
"... En la pausa de un tumulto pasional (¿será hoy el último?) renace el deseo de escribir poesía.
En la lenta atonía de un colapso silencioso nace el deseo de escribir prosa."
"En este oficio de componer poesías no es la cálida inspiración la que crea la idea feliz, sino la idea feliz la que crea el calor inspirado."
"Sabemos de muchas cosas que, en la práctica de nuestra vida, no se realizan del mismo modo. El hombre de acción no es el ignorante que se lanza a la dispersión para olvidarse de sí mismo, sino el hombre que vuelve a encontrar en la práctica las cosas que sabe. Del mismo modo el poeta no es el inepto que adivina, sino la mente que encarna en la técnica de las cosas que sabe."
"... Es preciso relatar sabiendo que los personajes poseen un determinado carácter, sabiendo que las cosas acaecen según determinadas leyes; pero el point de nuestro relato no debe consistir en tales caracteres ni en tales leyes."
"... La literatura es una defensa contra las ofensas de la vida. Le dice a la vida: 'Tú no me engañas: sé cómo te comportas, te sigo y preveo tus movimientos, gozo viendo cómo procedes, y robo tu secreto componiéndote en ingeniosas construcciones que detienen tu fluir'."
"... Todo artista trata de desmontar el mecanismo de su técnica para ver cómo está constituido y, en lo posible, para servirse de él en frío. Empero, sólo se logra una obra de arte cuando ella tiene para el artista algo misterioso. Es natural: la historia de un artista consiste en la sucesiva superación de la técnica empleada en su obra anterior, mediante una creación que supone una ley estética más compleja. La autocrítica es un medio de superarnos a nosotros mismos. El artista que no analiza y no destruye continuamente su técnica es un pobre hombre."
Cesare Pavese, «El oficio de vivir», Ediciones Siglo Veinte, 1976.
Clepsidra Año 8 -- Número 27 Verano 1990 / 91 http://www.geocities.com/revista_clepsidra/
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